Ser padre

6 01 2009

serpadre Sabes que eres padre cuando:

- en invierno, te vas encontrando clinex con mocos ajenos por los bolsillos de los abrigos

- en cualquier época del año, te encuentras por los bolsillos plastidecores, cartas de Pulgarcito, cachos de galletas…

- llevas en la guantera del coche un chupete “de emergencia”

- te sabes de memoria al menos cinco canciones infantiles que hace unos años ni sabías que existían

- tu “top ten” de descargas de internet está copado ahora por dibujos animados

- tu salón parece una juguetería por la que ha pasado un huracán furioso (la mayor parte del tiempo)

- un cochecito de niños aparca habitualmente en tu pasillo, en batería

- ya no te acuerdas de lo que es despertarse tarde las mañanas de los fines de semana… bueno, ni ninguna mañana

- redescubres lo buenos que están los peti suis

- te gustaría ponerle un altar al inventor del pañal desechable, del CHUPETE (mejor invento que la Coca-Cola), del babero impermeable, de las croquetas… ah, y una vela a Walt Disney, que estás en los cielos

- te das cuenta de que babeas mucho más que antes, y por otros motivos

- cada vez que sales de casa por un par de días parece, por lo abultado del equipaje y accesorios, que te vas por un par de meses

- te sorprendes de la cantidad de muecas y ruidos extraños que eres capaz de hacer

- la hora del baño significa exactamente eso: la “hora” del baño

- descubres la enorme importancia del contacto físico y del cariño

- le encuentras la gracia a alguna de las cosas dichas ;)

Os deseo que tengáis un magnífico año 2009, de corazón, lleno de alegría, buen rollo y buena fortuna.

Un beso a tod@s.





Con dos de azúcar

18 12 2008

azucar

- Creo que nos va a ir bien.

Se reclinó sobre la sábana, mientras miraba a la chica de los ojos profundos, que sonreía con sólo media sonrisa, soñolienta.

- Tenemos algo en común – siguió él-, hay algo, especial, algún vínculo que nos une. Quizá nos hayamos conocido o querido en otra vida, y este sentimiento es una manera de recordar. Nunca había sentido esto por nadie.

Ella se desperezó, y se incorporó. Tosió ligeramente.

- ¿Y no será que nos va bien en la cama, así de simple?

Él encendió un cigarrillo, dió una calada.

- A lo mejor fuimos pareja -dijo-, pero al revés, yo siendo mujer y tú hombre. O a lo mejor éramos hermanos. No creo que fuéramos padre o madre e hijo o hija. Con tus padres no sientes esto.

Ella resopló.

- ¿Porqué te empeñas en buscar vínculos misteriosos para justificar las cosas que pasan? Las cosas pasan, y ya está. Los sentimientos pasan, y nada más. No hay misterio. Es todo química.

- Pero no es posible que esta exaltación que siento, este bienestar que me invade sea tan sólo material. Algo sucede en el espíritu que te cambia, te transfigura.

- Anda, ¿que te estás enamorando de mí? Qué bonito. ¿A tus años?

Él la miró con dureza.

- ¿Porqué te burlas de mi? Yo aquí, con el corazón abierto, y tú pensando en desayunar.

- Hombre, pues mira -apuntó ella-, esa es la mejor idea que has tenido desde que te has despertado. Me voy a la cocina. ¿Quieres café? Sí, claro. Solo. Maaarchando.

Se levantó de un salto, se puso la bata y las zapatillas y se deslizó hacia la cocina, mientras iba canturreando una que sonaba mucho “.. tenía taaantooo, que daartee, tantas cooossas, que contaaarte…”.

Él se la quedó mirando, con la boca abierta. Cuando desapareció por el quicio de la puerta, se tumbó. Fumaba, y miraba al techo, desenfocando la vista. Pensaba que no importaba si era cosas de las meigas o de las moléculas. Lo importante es que estaban bien juntos. Y nada más.

Vaya, justo lo que decía ella.

- ¡Con dos de azúcar, please!





Caos

2 12 2008

caos1

Miriam arrugó en sus manos el garabato ilegible que había dibujado. Seguía intentando explicar al psiquiatra, con papel y lápiz, lo que estaba viendo. Soñaba con figuras imposibles, percepciones extrañas y fantasmagóricas, montañas rusas de geometría. La realidad se daba la vuelta de manera que la percepción “normal” de las cosas se alteraba. Las paredes tomaban ángulos imposibles, todo variaba su posición espacial y sus dimensiones aparentes. Cada cosa dejaba su atadura terrenal para interactuar con lo que le rodeaba, en una dimensión extra, de manera que era coherente con lo que solemos ver (y con los sentidos limitados a las dimensiones corrientes) y coherente con la nueva visión (puesto que sus sentidos funcionaban con el extra desconocido).

Durante esos ratos lo único que podía hacer era sentarse en el suelo, inerte, alucinando. No se atrevía a moverse. Las palabras que conseguía emitir estaban limitadas por su sentido del habla común, de manera que no lograban retratar lo que su “vista” estaba viendo. Esto era terriblemente limitativo, y se frustraba en la misma proporción.

No servía tampoco de nada intentar pintar lo que veía. Era imposible puesto que los útiles de dibujo estaban pensados para las dimensiones corrientes, de manera que lo que necesitaba era encontrar una herramienta que le permitiera “hacer sentir” a los demás lo que ella veía entonces. Imposible. Una máquina para hacer ver a los demás a través de nuestros ojos. Se asombró. Si alguien consiguiera costruir una y difundir su uso, las personas nos haríamos mucho menos daño, seríamos más empáticas.

El psiquiatra carraspeó. Este ataque duraba ya demasiado. Nunca sacaba nada en claro de sus sesiones con ella. Sólo desvaríos y una mirada perdida. Pero Miriam sabía que por mucho que carraspeara no lograría nada. El muy cretino se pensaba que era voluntario, que ella podía controlar cuando empezar y terminar. O incluso quizá pensara que era mentira, que todo era un cuento. Ya le gustaría. Miriam no controlaba las visiones. Las visiones la contralaban a ella. No serían reales para él, pero desde luego sí lo eran para ella, y vivía condicionada, cuando tenía ataque por su impuesta inmovilidad, cuando no lo tenía por su sufrimiento de saber que nos estamos perdiendo una parte de las cosas inasible, pero que, de poder controlarla, abriría el camino al espacio y el tiempo a las personas. Viajar por el tiempo, cuando quisieras. Ya. Para volverse loco. Precisamente, eso era. Para volverse loco.





Imagina

29 11 2008

imagina

Imagina que no hay Cielo, ni Infierno.
Imagina que no hay recompensa por tus buenas acciones, ni castigo por las malas, que sólo recibirás lo que des, que solo recogerás lo que siembres.
Imagina que eres libre, que la culpa no te pesa en la conciencia, que han volado todos tus prejuicios, que no temes lo desconocido, que confías en todos, y en todo.

Imagina que no tenemos que vivir en el pasado, doliéndonos por lo que sucedió, añorando placeres acabados, o arrepintiéndonos de lo no hecho.
Imagina que no te preocupa el futuro, que los problemas no te quitan el sueño, que no te agobian los desastres de un será imaginario.
Imagina que vives en el ahora, en este instante, en este segundo, en todos los segundos.

Imagina que no hay patria, ni enemigo, ni raza inferior o superior.
Imagina que la competencia no existe, que no hay que matarse por las cosas, que todo fluye y es fácil porque las personas dejan de ofrecer resistencia ante la vida.
Imagina a la gente tranquila, viviendo despacio, disfrutando despacio.

Imagina que no hay envidia, que no hay celos, que nadie es más que nadie, que nos damos cuenta de que el dolor que hacemos a otros nos lo hacemos a nosotros mismos, y que el dolor que nos hacemos lo hacemos a los otros.

Imagina que despertamos, que descubrimos que todo está conectado.

Imagina que vivimos sin miedo.

Imagina.

(gracias, John)





Ella y él

23 11 2008

ellayel

No esperaba tener que decírtelo a la cara. Esperaba que volvieras más tarde. Te iba a dejar una nota, toma, aquí la tienes. Me voy. Sí, me voy. Ya no puedo más. Han sido unos años maravillosos, pero necesito cambiar de aires, la rutina de esta vida me asfixia. Ya no es como antes. Antes era distinto, los dos éramos distintos. Supongo que hemos cambiado. Lo malo es que se cambia tan despacio, que no nos damos cuenta de que cambiamos, ¿verdad? Y cuando te das cuenta ya es demasiado tarde, porque no es posible reconciliar los cambios de los dos, no es posible seguir adaptándonos el uno al otro, porque ya somos tan diferentes que es como intentar mezclar aceite y agua.

No, no espero que me entiendas. Ni siquiera yo misma me entiendo muy bien. Es como si hubiera estado ciega, o sorda, o las dos cosas, no se. Solo se que hoy, al levantarme, me he sentido vacía. triste, sin esperanza. Y me ha sorprendido, porque me he dado cuenta de que me llevaba levantando así mucho tiempo, y se me había olvidado que, al principio, no era así. Al principio me levantaba llena de energía, a comerme el mundo, porque estaba enamorada. Porque lo que sentía por tí me movia cada día a ser mejor, y a estar mejor, y a compartirlo contigo. Pero…

Pero ya no es así. Tú también lo tienes que sentir. Ya no estamos enamorados. Seguimos juntos por la inercia, por el compromiso, por el qué diran. Pero ya no nos queremos. Es una tontería seguir con esto. Es una mala idea. Es hora de que nos separemos, y de que intentemos encontrar eso que nos falta, esa chispa que nos hacer sonreir cada día, porque la vida es muy dura, y, si ni siquiera tienes alguien a quien querer, bueno, pues para qué vivir.

Sí, quizá es verdad, quizá soy muy dramática. Ya sabes que siempre se me ha dado bien, que parece que si no pongo un poco de drama en las cosas no consigo ser feliz. Soy así.

No hace falta que grites. Yo no te estoy gritando. Solo te digo cómo son las cosas, solo te estoy contando lo que ya sabes, que no nos queremos, que hace tiempo que ya no sentimos nada. Tú no estás enamorado de mí. Estás enamorado de tu trabajo, de tus metas, de tus… cosas. Pero a mí me has dejado a un lado, hace tiempo. No ocupo espacio en tu agenda. Ya no me quieres.

Tranquilizate, por favor. ¿Ves? Por eso te dejaba la nota. Porque sabía que te lo ibas a tomar fatal. No pasa nada. Nos hace falta un tiempo de estar separados, para reubicarnos, para decidir si merece la pena la inversión que estamos haciendo, antes de que nos alcance la bancarrota, y no se pueda salvar nada.

Por favor, cálmate. ¿No ves que esto no funciona? ¿Qué haces? ¿Qué estás buscando? ¿Qué es eso? ¿De dónde has sacado eso? ¿Estás loco o qué? ¿Qué haces? ¡¡QUE HACES, NO…!!

No se, nunca habían dado problemas, eran una pareja muy normal. Parece mentira, unos chicos tan jóvenes, que parecía que les iba tan bien, pobrecillos. Hay, Dios, qué vida esta. Cualquier día nos volvemos todos locos, y nos vamos a hacer puñetas.





Buenas noches, mi amor

16 11 2008

vg1

El niño no tenía miedo. Sabía que todo era mentira, que toda esa locura que reinaba en su casa era teatro, una cosa que sus padres hacían para distraerse, como el que se distrae cambiando el canal de la televisión.

Su padre volvía todas las noches tarde, cuando él ya estaba acostado. Y todas las noches oía a su madre llorar en la cocina mientras esperaba que llegara, después de lavar los platos, rogando entre sollozos que hoy no volviera borracho, que se hubiera estrellado en un accidente y se hubiera matado, para así descansar él y dejar descansar a los que vivían con él.

Todas las noches, al llegar, su padre se acercaba, dado tumbos, hasta su habitación. Entraba pesadamente y le daba un beso en la mejilla, y le acariciaba el pelo.

Después iba a la cocina, y le intentaba dar un beso a su madre. Pero su madre ya no podía más, y cuando se le acercaba tiraba los brazos hacia adelante como dos látigos, mientras comenzaba a gritar. Borracho, siempre borracho. No te vemos apenas, y cuando te vemos estás borracho. ¿Qué he hecho mal? ¿Porqué nos haces esto?

Su padre, como siempre, callaba. Se quitaba los zapatos y los calcetines en la cocina, el pantalón y la camisa en el pasillo, y se acostaba, hediendo. Su madre iba tras de él, recogiendo la ropa tirada, mientras se sorbía las lágrimas.

Su padre se dormía enseguida, su madre volvía a la cocina, abría la alacena y sacaba el vino, y bebía, hasta que se le pasaba la pena, dejaba de llorar y empezaba a reirse bajito, como si estuviera loca, hasta que se le acababa el vino. Entonces se levantaba, dando tumbos, se acercaba a la habitación del niño, y, mientras él seguía fingiendo que dormía, le daba un beso, y le acariciaba el pelo. Buenas noches, mi amor, que descanses.

Después se arrastraba hasta la habitación, y se tumbaba junto a su marido, inconsciente desde el momento en que se dejó caer en la cama.

El niño entonces abría los ojos en la oscuridad, y, mientras las lágrimas se deslizaban por su carita, sonreía, porque sabía que todo era un juego, que algún día se acabaría, como se acaban todos los juegos, y ese día su padre volvería antes del trabajo, y jugarían y reirían juntos, y su padre le leería un cuento antes de dormir, mientras su madre sonreiría al oirles, mientras hacía la cena.





Sueño

5 11 2008

suenoSueño con un mundo eterno
un lugar donde no exista la mentira
donde mirar a los ojos de los demás sea sinónimo de vernos el alma
y en el que todas las personas que se cruzan se conocen

Sueño con un cielo azul
un sol radiante y un aire limpio
algunas pequeñas nubes acompañando a los pájaros
tu mirada sincera y sonriente en mi mente

Sueño con mil amaneceres naranjas
una vida a tu lado
un helado de fresa con nata
un quehacer tranquilo y pausado

Sueño
sueño
sueño

Sueño con volver a vivir todas mis vidas
con rescatar del olvido los momentos que no viví
con atar en corto toda la malicia
con arañar al tiempo el tiempo que no me llega

Algunas veces
sueño
pero tengo pesadillas

Sueño entonces con esqueletos quebradizos
con ironías y humillación desmedida
la mitad de mi alma que grita
la otra mitad que se tapa los ojos

Tengo una pesadilla que recurre
que la tuve hace quince años, y hace diez, y hace cinco
(o sea que debe estar al caer)

En ella estoy en una habitación sin límites
de paredes, techo y suelo negros
pero de ese negro imposible del espacio vacío
un negro producto de la ausencia de todo

En ella soy pequeño, diminuto
Y en un momento dado algo entra en la enorme habitación
Es como una nube
de esas de gominola
rosa y esponjosa

La nube no se que es
pero crece
crece
y poco a poco
aunque parece imposible
la habitación se llena

Y yo me ahogo
Poco a poco
Y veo llegar mi final
Pero nunca llega
Y así sigo
hasta que la angustia es tanta
que me despierto
como el que se despierta de un sueño de caída de cuatrocientos metros
pero más asustado

Sueño
¿os lo he dicho?

Sueño





Mi guitarra y Vos

30 10 2008

Es cierto que no hay arte sin emoción
y que no hay precisión sin artesanía,
como tampoco hay guitarras sin tecnología,
tecnología del nylon para las primas
tecnología del metal para el clavijero,
la prensa, la gubia y el barniz: las herramientas del carpintero.

El arado, la rueda, el molino,  la mesa en que apoyo el vaso de vino, las curvas de la montaña rusa,
la semicorchea
y hasta
la semifusa,
el té, los ordenadores y los espejos, los lentes para ver de cerca y de lejos, la cucha del perro, la mantequilla, la yerba, el mate y la bombilla.

Estás conmigo, estamos cantando a la sombra de nuestra parra, una canción que dice que uno sólo conserva lo que no se amarra y sin tenerte, te tengo a vos y tengo a mi guitarra…

Hay tantas cosas yo solo preciso dos. Mi guitarra y vos.

Hay-manos-capaces-de-fabricar-herramientas-con-las-que-se-hacen-máquinas-para-hacer-máquinas-para-hacer-ordenadores-que-su-vez-diseñan-a-máquinas-que-hacen-herramientas-para-que-las-use-la-mano.

Hay-manos-capaces-de-fabricar-herramientas-con-las-que-se-hacen-máquinas-para-hacer-máquinas-para-hacer-ordenadores-que-su-vez-diseñan-a-máquinas-que-hacen-herramientas-para-que-las-use-la-mano.

Hay escritas infinitas palabras:
zen gol bang rap Dios

fin

(con permiso de Jorge Drexler)





De mis noches

21 10 2008

Hay noches en que sueño con Universos de cosas extrañas en los que las leyes (físicas y sociales) ya no son lo que son, y puedo viajar por el espacio a la velocidad del pensamiento. Asisto a asambleas de seres imposibles, que tienen cabeza de corchea, patas de mariquita e ironía de Quevedo.

A veces tengo conversaciones improbables con seres queridos, alguno de los cuales hace ya años que no veo (dicen que la distancia amortigua el cariño, pero a mí me parece que eso nos quieren hacer creer, para no dolernos por lo que pudimos hacer y no hicimos). Conversaciones que hablan de deseos prohibidos, pero que, ahora y con el tiempo, parecen ridículos.

Muchas noches me despierto, sin despertar del todo, y, en la oscuridad y el silencio, ese momento de desorientación que tenemos al despertarnos se hace infinito, y, durante minutos, no sólo dudo acerca de qué día es hoy, o de qué me toca hacer, si no que dudo de mi misma existencia. Tumbado boca arriba, con los ojos abiertos (aunque cerrados en la oscuridad completa), apenas oigo mi propia respiración, que, a fuerza de repetición se asemeja al mecer del mar. En ese estado nada parece real. Las preocupaciones de mañana sólo son pensamientos agoreros. Las tristezas de esta vida son sueños, igual a los sueños de los que acabo de apearme. Las alegrías tampoco son nada más que espejismos. En ese rato soy consciente de lo que son realmente los pensamientos : chorradas.

Todo lo que me preocupa y me quita la vida cuando estoy despierto del todo no son más que palabras en mi cabeza. Palabras que disparan sentimientos, y que me hacen sentirme bien o mal, fenomenal o camino del suicidio. Toda la depresión y la porquería subyacente no son más que chorradas que a mi descuadrada cabeza le da por pensar.

Y al día siguiente, despierto del todo (según lo que solemos entender, quiero decir), me da por dudar. ¿Qué es más real? ¿Este momento en el que me acucian los pensamientos con sus afilados bordes de angustia y me dejo llevar por las emociones, capeando el temporal como puedo, dejándome en cada envite un poquito de vida, o aquel otro momento, medio dormido (o despierto del todo, ya no se decirte), en el que veo con claridad que si no pensara, si cesara de tomarme todo de manera personal, si dejara de hacer suposiciones, sería más feliz?

¿Qué es mas real? ¿Esta complicada vigilia pringada por todas partes de problemas y deseos, o ese otro estado de embriaguez, a oscuras, ciego y sordo, en el que las cosas dejan de ser lo que creemos que significan, para pasar a ser lo que son, tan solo opiniones?

Creo que da lo mismo. Da lo mismo que sea de una manera u otra. Lo único importante es conseguir que ese estado de semi durmiente se convierta en mi estado habitual. Lo único que importa es hallar la manera de sentirse bien, y lo demás, sobra.

 





David, hora cero

7 10 2008

Querid@ lect@r, esta es la primera entrada co-creada de este blog. Hoy nos ac

+3

+-temt66tn6ntmnj85jkiiiii555555555555555555555555555

estaba diciendo que hoy nos acop+++++++++++++++++++++++

decía, que nos acompaña David. A ver, hijo, diles algo a esta gente, es tu oportunidad!

ñ ¬¬k6tç

                          lku gsdklu hdwk kg t

opyx mñ´.- 

Sus primeras letras en el hyperssspacio! O palabras, vete tú a saber, que ahora no se le entiende nada. Una intentona de transcripción de su actual verbo: mamma mamaoké euá kita kita!! aakiilá

De todas formas, qué precoz. Ni Judy Garland. Ni año y medio, y ya escribiendo en un blog. No como su padre, que sólo ha necesitado 37 años.

Aiiióóo (o sea, hasta pronto. Hoy no damos más de sí)