Nunca sabes dónde comienza. Está allí de repente, sin más. Se presenta, te dice buenos días, o buenas tardes, o buenas noches (nunca sabes cuándo va a aparecer), y se queda. No te pide permiso, no espera que estés en el mejor de los momentos (de tu escala personal, claro, tu mejor momento, y el único sobre el que tienes, relativamente, control, es el momento presente). Se presenta, hola, soy tu yo más auténtico, y se queda.
Construye una especie de sillón en tu mente, construido de dudas que no son si no engaños, y de ladrillos de qué sería sí, y se acomoda. De repente y sin previo aviso, tu yo más sincero, el origen de todos los demás, se presenta, para quedarse, para acompañarte, para hacerte más agradable, o a ratos más desagradable, así es la vida, el camino.
Tu yo de verdad se presenta sin previo aviso, y decide que ya es suficiente, que llevas un montón de años de excusas y de qué hubiera sido si. Tu yo de verdad se presenta, y se convierte en tu manager, en tu gerente, en una presencia que te da realidad, que diferencia entre lo que representas y lo que de verdad eres. Tu yo de verdad está harto de ser disimulado, y decide por su cuenta que ha llegado el momento. Que ya no puede más. Que es el momento de dejar de sentirte víctima, y empezar a sentirte bien. Empezar a darte cuenta de tus defectos, y de tus virtudes. Empezar a ser sincero contigo mismo. Empezar a dejar de escurrir el bulto. Ha llegado el momento. No hay otro. Es este. En este momento decides darte realidad. En este momento empiezas a ser tú de verdad, en todos tus ámbitos, en todas tus relaciones. Empiezas a ser tú, lo de antes es otra cosa, es lo que los demás esperaban. Es lo que eras hasta hace poco.
Pero, ¿sabes? Sólo tienes una vida. Al menos, una vida de la que te acuerdes. Quizás pasemos a ser parte de otra consciencia, como la energía que somos. Pero quizás no tengas recuerdo en esa futura consciencia de tu yo actual. Y en tal caso, ¿de qué sirve preocuparse por tu vida? ¿Tienes algo por lo que no arriesgar? ¿Tienes algo tan importante que merezca que tu vida no sea lo máximo que pudo llegar a ser en cada momento? ¿Cómo dices? ¿Lo que dirán o pensarán los demás? ¿Lo que las ideas de los demás hagan en lo que puedas llegar a ser?
¿De verdad piensas que tienes límites? ¿De verdad te ves incapaz y temeroso? Eres una fuerza natural, eres una energía, eres una manera de ver y sentir la vida. Haz que tu vida sea plena, acepta las consecuencias, vive con el corazón, hazte fuerte en tí mismo, y disfruta las cosas que te llegan. Disfruta lo bueno y lo malo. Lo bueno para saborearlo, lo malo para aprender, y haz de tu vida una serie indefinida de experiencias nuevas, cada día es único y lo que vives cada día es único. No lo volverás a vivir. Cada momento de tu vida es único. No lo midas por si es importante o no. És único, irrepetible. Y cada momento merece ser vivido con toda intensidad.
Te lo debes. Te lo mereces. Disfruta de cada momento, de cada momento presente. Aíslate de tus ficticias preocupaciones, centra tu atención en lo que puedes hacer en cada momento. Sólo tienes este momento, lo que decidas hacer con él. Y el tiempo hará el resto. Si te centras en este momento, si te esfuerzas en cadas segundo en disfrutar, dar lo mejor de tí mismo, sentir el descanso, sentir el esfuerzo, sentir el cariño y el respeto. Si te centras en este momento estarás avanzando. Si te centras en momentos pasados o futuros estarás fuera del tiempo real, estarás fuera de tí mismo. Estarás, pero no estarás. ¿Qué decides? ¿Estar o no estar, aquí y ahora? ¿Ser o no ser?
¿Sentirte en cada momento, o simular que sientes? ¿Preocuparte en cada momento por las imaginarias consecuencias de tus actos o ser de verdad, valiente y auténtico?
¿Ser tú de verdad o ser lo que los demás esperan de ti? ¿Esforzarte al máximo en todo lo que eres, en todo lo que haces? ¿O seguir en la mediocridad de lo que se espera de nosotros, o eso nos hemos creido, todos lo días?
Se. Vive. Cobra sentido. Hazte notar. Arriesga, y ganarás. Ve a lo seguro, y seguirás en lo de siempre. En lo conocido, en lo cómodo, en lo seguro, en lo aburrido. Innova, y te harás más, te harás mejor. Tu yo mejor, tu Ser lleno de sentido. Tu Ser, nada menos. Tu Ser.
Dicen que…